Km0 aboga por distanciamiento voluntario: "Toque de queda es insostenible, contradictorio e irrazonable"

Ante los anuncios del Gobierno sobre la reapertura del País tras 66 días de distanciamiento compulsorio por la pandemia de COVID-19, seguir extendiendo el toque de queda resulta insostenible, contradictorio e irrazonable.

"El toque de queda ha sido impuesto por decreto ejecutivo, lo que dista mucho de ser un ejercicio democrático o constitucional. Por tanto, el gobierno de Puerto Rico no puede seguir descansando en una medida que restringe derechos fundamentales para atender un asunto de salud pública. A más de dos meses del toque de queda, y sin que la rama legislativa haya actuado para validar este decreto, la medida no puede seguir extendiéndose indefinidamente. El toque de queda, su penalidad y la manera como se ha ejecutado en Puerto Rico, no es una estrategia de salubridad sino punitiva, que criminaliza a la población en general y vulnera las garantías democráticas del País", dijo Mari Mari Narváez, directora ejecutiva de Kilómetro Cero.

La gobernadora Wanda Vázquez ha dicho que, en “lo adelante, cuando se empiecen a abrir las actividades, sociales, religiosas y económicas, es responsabilidad de cada ciudadano, no del gobierno, protegerse”.

La organización cívica entiende que, si las personas pueden circular para reactivar la economía, retomar sus asuntos laborales, sociales o asistir a iglesias, entre otras actividades, un toque de queda entonces es insostenible e injustificado. "¿Cuál sería el razonamiento? ¿De día, si es para activar la economía, el virus es menos malo pero, en la noche, es tan peligroso que hay que quedarse en la casa, so pena de ser arrestado? El decreto ejecutivo de toque de queda no parece buscar asegurar los cuidados recomendados de prevención de COVID-19 sino limitar nuestras libertades civiles indefinidamente".

Según la organización, el País ha asumido una enorme responsabilidad cívica pues la gran mayoría de las personas ha hecho arreglos difíciles para poder quedarse en casa, incluso sin tener las condiciones. Sin embargo, entienden que, en una pandemia, se deben aplicar medidas salubristas, no de intimidación.

 

Preocupaciones sobre una posible extensión del toque de queda:

1.    Desde la perspectiva de los derechos humanos y del derecho constitucional, las medidas de restricción en esta coyuntura sólo se justifican para lograr que la población mantenga distanciamiento físico, que es como se evita el contagio del COVID-19. Entendemos que el toque de queda en Puerto Rico ha sido excesivo en todo momento porque restringe mucho más de lo estrictamente necesario. Por ejemplo, al permitir que se intervenga de forma punitiva con personas que están practicando el distanciamiento físico, como ha ocurrido en playas, calles, con personas que pasean sus perros solos o que incluso se dirigen al supermercado a pie. Si una persona está en distanciamiento físico, no se justifica restringirla, mucho menos privarla de su libertad. Está cumpliendo con lo que se supone que todos debemos cumplir. 

2.    Uno de los problemas del toque de queda es que, en la práctica, su penalidad es el arresto, todo lo contrario a una medida de salud pública. "Violar" el toque de queda tiene la misma consecuencia que un crimen: arresto, privación de libertad, cárcel incluso. Esto logra que se criminalice una acción común y cotidiana (por ej, salir al supermercado, hacer cualquier gestión, llevar ayuda a un familiar) en el contexto de una pandemia.

3.    Estar en contra del toque de queda NO es estar en contra de la necesidad de distanciamiento físico o incluso cuarentena cuando es necesario. Tampoco significa que queramos "volver a la normalidad". Debemos ser capaces de imaginar otra forma en que nuestro país pueda realizar el distanciamiento físico que no sea la vía de la represión policiaca, el arresto y la cárcel. En otros países se utiliza la orientación a la ciudadanía y, en los casos de desobediencia, se imponen multas. Estas, sin embargo, tienen que ser razonables. La multa de $5,000 en Puerto Rico no lo es. 

 4.    Los toques de queda crean más condiciones para que se criminalice a grupos sociales muy vulnerabilizados, que muchas veces son los que deben exponerse a un arresto porque, por diversas razones de pobreza o necesidad, no tienen la opción de quedarse en casa por tiempo prolongado (Por ej. Personas que venden verduras, trabajadores en precariedad que sobreviven de laborar día a día, habitantes de calles o personas que han quedado sin hogar después de los terremotos, personas con la salud mental comprometida, personas que cuidan a otras, mujeres víctimas de violencia de género, entre otros). 

5.    En un momento de pandemia, cuando los estados están buscando mecanismos de salida temprana de las instituciones penales para los sumariados por el foco de contagio que son las cárceles, NO es buena política pública arrestar y encarcelar personas por incumplir con una orden ambigua cuya desobediencia no constituye delito violento. De hecho, Kilómetro Cero ha denunciado que la Policía de Puerto Rico se ha convertido en un tremendo foco de contagio y ha llegado a estar hasta 27 veces más contagiada que el resto de la población.

 

Llamados al Gobierno:

1.    Eliminar el toque de queda y establecer guías inclusivas y específicas sobre cómo debemos circular e interactuar voluntariamente en las próximas semanas y en los distintos escenarios.

2.    Crear campañas robustas, claras e inclusivas sobre la necesidad de optar por el distanciamiento físico en espacios públicos, el lavado de manos y uso de desinfectante, la importancia de utilizar mascarilla, sobre todo en lugares cerrados y evitar conglomeraciones.

3.    Que se instruya a la Policía para que pueda asumir un rol comunitario, de orientación sobre la importancia del distanciamiento físico, repartición de desinfectantes y mascarillas del Estado, y respuesta rápida, profesional y efectiva a personas en situación de violencia. Su rol no debe ser castigar a una población ya castigada por la pandemia, las medidas de austeridad, los efectos de terremotos y huracanes y una recesión económica de más de una década. Si una persona no está cometiendo un crimen grave, no debe ser arrestada en este momento, tal y como lo establece la política de manejo de COVID-19 de la Policía de PR. 

4.    Garantizar el derecho fundamental a la protesta, que en tiempos de crisis, pandemia, corrupción, precariedad y negligencia crasa del Estado es aún más importante para exigir acciones y cambios urgentes y pertinentes.

"En esta crisis, no podemos pasar por alto cómo se nos han violentado las libertades civiles excesiva e injustificadamente. Instamos a las personas a hablarles claro a los responsables del desastre y la violación de derechos diciendo: "Mi distanciamiento físico será voluntario. No más toque de queda".

Para más información sobre nuestros derechos ante los agentes de ley y orden, pueden visitar: www.oficialtengoderechos.com

Km0 es una organización sin fines de lucro que aspira a un Puerto Rico en que el Estado proteja la vida humana, las libertades y la dignidad en la búsqueda de la seguridad pública, para una sociedad más democrática y justa. 

Screen Shot 2020-05-21 at 9.34.49 AM.png